1. LA SOCIEDAD CHAVÍN
Hace más de 3000 años, los habitantes andinos entraron en un proceso de grandes transformaciones. La producción superó los límites del autoconsumo, debido a la agricultura especializada, pues los sacerdotes controlaban la producción; así es cómo se obtenía un avance material, y paralelamente se establecían nuevas contradicciones: los trabajadores eran oprimidos por sus dirigentes y los especialistas en astronomía se convertían en los privilegiados. A este período se le llama Formativo, el cual empezó con Kotosh, Kunturwasi, Garagay, Sechín y alcanzó su síntesis y apogeo con Chavín.
1.1. UBICACIÓN
El asentamiento Chavín está situado entre los ríos Mosna y Huachecsa, al oriente de la cordillera Blanca en plena región Quechua, a 3 177 m.s.n.m. en el callejón de Conchucos.
El dominio chavinense alcanzó las tierras interandinas, la costa con sus litorales y estuvo innegablemente ligado a la Selva Alta. Muchos valles, bajos y elevados, fueron trabajados con gran eficiencia. La expansión Chavín alcanzó los actuales departamentos de Ica y Ayachuco, por el sur; por el este, la cuenca del Huallaga; Tumbes y Cajamarca, por el norte. Ya en esta época los hombres del ande habían logrado controlar el desarrollo de muchas plantas y manejar la crianza y domesticación de camélidos, a través de técnicas depuradas con el fin de satisfacer sus necesidades. La cultura Chavín se desarrolló entre 1 300 a.n.e. al 200 d.n.e.
1.2. ORÍGENES
Aunque Julio C. Tello calificó a Chavín de "Cultura Matriz", lo cierto es que mil años antes surgieron aldeas agrícolas en la costa central, como Sechín Alto y Sechín Bajo los cuales nos han dejado complejos arquitectónicos y escultóricos con escenas de guerra y muestras de una organización burocrática que hace pensar en una relación entre las dos culturas: Sechín y Chavín. Asimismo, en Kotosh, Huaricoto y La Galgada pertenecientes al eje Ancash-Huánuco se desarrollaron aldeas, también agrícolas, que en conjunto guardan semejanzas con la cultura chavín y merecen mayor atención por la arqueología peruana para esclarecer los vínculos respectivos y continuar con la afirmación de una síntesis cultural andina que luego se expande en todos los andes del norte, centro y sur del actual Perú.
1.3. ECONOMÍA
Aproximadamente en el 800 a.n.e., la agricultura era la actividad principal en los Andes; pues el cultivo de maíz, algodón, pacay, frijol se había extendido y desarrollado; más aún, el dominio sobre la naturaleza se concretizaba en la canalización del agua desviando agua del río hacia los campos de cultivo; la obra de Cumbemayo (Cajamarca) es un ejemplo de ello. En los Andes, el trabajo agrícola se hacía con técnicas de andenería que retienen la fertilidad de los suelos, evita la erosión y permiten un uso racional del agua y se removían la tierra con la chaquitaclla, que es un sencillo arado de pie. Emplearon la fuerza de grandes grupos humanos; en tanto mejoraban la domesticación y crianza de camélidos y cuyes. Lograron una alimentación variada y rica con productos de diferentes tipos de la zona Chala, Yunga y Quechua.
"Las fuerzas de trabajo estuvo representada por los campesinos, pastores, artesanos, picapedreros- constructores, ceramistas, metalúrgicos-orfebres y tejedores; por los que laboraron en la tierra cultivando quinua, maíz, ají, maní, pallares, yuca, etc., y en la crianza de ganado auquénido, como las llamas y las alpacas.
Los instrumentos que emplearon fueron las orquillas, azadones, sogas, corrales, hornos, moldes, agujas, ovillos, etc.
Las relaciones de producción fueron, por lo tanto, clasistas o desiguales; por que una minoría social patentizada en el sacerdocio militarista se adueñaban de la Tierra, los hombres, los animales y de la producción agrícola artesanal. Los especialistas o sacerdotes no participaban directamente en el trabajo; sólo se dedicaban a la planificación. Los campesinos laboraban en el campo y los artesanos lo hacían al interior de los templos que eran una especie de talleres fabriles. Ambos sectores sociales eran explotados bajo condiciones esclavas" (Vargas Salgado - 1987).
1.4. ORGANIZACIÓN SOCIAL Y ORGANIZACIÓN POLÍTICA
En la sociedad Chavín, aparecieron nuevos tipos de relaciones sociales, puesto que los ayllus (familia colectiva ya consolidada) necesitaban orientación en el uso del agua básicamente; para ello debían conocer los ciclos de las lluvias, sequías, inundaciones, crecidas y estiaje. Esta necesidad los llevó a elegir a ciertos personajes, para que se dedicasen al estudio de los problemas naturales, lo cual generó aún más las especialidades en el trabajo. Aunque estos lograron identificar movimientos astrales y fenómenos naturales, aprovecharon sus conocimientos para exigir tributos a los campesinos, argumentando ser intermediarios del Sol o de las lluvias que el pueblo consideraba dioses. Así se va intensificando la división social en la cultura Chavín. Mientras que los campesinos trabajan y producen para ellos mismos y para las autoridades, los especialistas dirigen el trabajo, exigen tributos de alimentos, lana, mujeres y mandan construir templos donde residen con grandes privilegios.
Los sacerdotes-astrónomos que supervisaban el trabajo y centralizaban la producción de los campesinos y artesanos, organizaron un Estado de carácter teocrático, para defenderse de posibles rebeldías, a través de milicianos, quienes estaban entrenados para descuartizar a sus opositores, como consta en los grabados de las estelas monolíticas de Sechín; también predicaban una ideología religiosa de carácter terrorífica y amenazante para afianzar el dominio sobre los trabajadores.
A estos sacerdotes se les considera, por eso, la primera clase social dominante en el Perú antiguo que organizaron creencias en deidades animales como la anaconda, el otorongo y la arpía; animales amazónicos que eran representados en piedras y en tejidos para difundirlos a manera de catecismo a los pueblos que controlaban.
1.5. EXPRESIONES CULTURALES
a) Cerámica:
La necesidad de conservar semillas, granos y agua, llevó a los chavinenses a elaborar vasijas de arcilla, ya practicados en Guañape y en Huánuco (Huayrajirca). Elaboraron su cerámica en forma globular y con un asa o gollete de apariencia pétrea; los motivos, eran representados con un punzón, mediante la técnica de incisión, eran figuras de felinos divinizados, que las autoridades ordenaban representar con fines de difundir su religión y causar miedo en la población.
La cerámica Chavín era monócroma y predominaba el color negro, en la mayoría de la producción de cerámicas que se obtenían mediante la técnica de ahumado en hornos cerrados eran de uso ceremonial.
b) Escultura
Una de las maravillas de esta cultura es el trabajo sobre la piedra; la técnica para pulir las rocas y el traslado de las mismas en base al trabajo mancomunado. Todo esto fue realizado por muchos hombres que servían al Estado teocrático. En ella representaban y glorificaban a sus dioses, al poder, a las fuerzas de la naturaleza, con los cuales lograban un respaldo ideológico ante la comunidad. Por esta razón, en el interior del Templo Chavín de Huántar colocaron la escultura del Lanzón, con figura de felino amenazante, enclavado en el piso de una sala oscura. Es una de las esculturas más conocidas del arte Chavín.
Se ha utilizado una piedra alargada. Mide 5.53 metros de alto y el material es granito blanco trabajado en bajo relieve. Representa a un hombre de pie, con el brazo izquierdo pegado al costado y el derecho levantado.
La Estela que Raymondi dio a conocer, representa a un ser mitológico, mezcla de felino y ave colocado en una sala especial.
Las cabezas clavas incrustadas en la primera plataforma del templo llevan igualmente una imagen felínica, como si se tratara de guardianes pétreos. El llamado Obelisco Tello contiene figuras de un caimán y de moluscos.
En Chavín también se encontró tallados de depósitos en la roca viva en total 7 y distribuidos en base a la ubicación de las estrellas en el espacio que tiene forma de felino llamado constelación de Orión (Choquechinchay). Según el ingeniero Milla Villena aquellos pocitos eran llenados de agua que se convertían entonces en espejos astronómicos donde las imágenes se invertían. De este tipo de esculturas en roca viva que fueron espejos verdaderos de observación astronómica se encontraron en Udima (Cajamarca), Tupe (Yauyos), Coricancha (Cusco), Machu Picchu y Tiahuanaco (gran centro ceremonial científico)
c) Arquitectura
La teocracia de Chavín de Huántar alcanzó alto prestigio en conocimientos astronómicos los cuales les permitió afianzar la influencia sobre los campesinos de la costa, zona sur y zona norte. El poder que iban adquiriendo los llevó a construir templos, y desde allí controlar en cada región el trabajo; la producción y la tributación correspondiente de los campesinos. El control se ejercía mediante autoridades locales designados por ellos. En la costa de Lima se sirvieron del Templo de Garagay construido de adobe; en los andes de Cajamarca, de Kunturwasi (con galerías y acueductos); en La Libertad tenían a Caballo Muerto; en Lambayeque, a Chongoyape; en Ayacucho, a Chupas; etc. Debe recalcarse el carácter ceremonial que tenían estos aposentos, pero que, con el tiempo, se convirtieron en centros de ocupación urbana.






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