7.1. MUERE EL PRESIDENTE
Al terminar su mandato, Ramón Castilla convocó a elecciones. El triunfador fue Miguel de San Román, militar que murió al poco tiempo de asumir la presidencia. Este emitió leyes y, especialmente, la reforma monetaria que estableció al Sol (S/.) como nueva unidad monetaria, desplazando así, al antiguo peso. El vicepresidente Juan Antonio Pezet, hacendado de Chorrillos, reemplazó al fallecido San Román. Juan Antonio Pezet asumió la responsabilidad de un nuevo conflicto contra España, en medio de una tensa calma y de una serie de sucesos que graficaban la realidad del país y del mundo durante la segunda mitad del siglo XIX.
7.2. ¿QUÉ Y QUIÉNES PROVOCARON EL CONFLICTO?
Desde hacía mucho tiempo, la economía peruana se encontraba dominada por potencias como Inglaterra, Francia y EE.UU., cuyas burguesías expandían sus capitales por el mundo para extraer recursos a bajo costo. En este contexto, Europa centró su atención en América Latina, llegando al extremo de dirigir invasiones con el fin de conseguir la instalación de enclaves. Las causas principales de la guerra entre Perú y España fueron:
1. La monarquía española, bajo el reinado de Isabel II, buscaba mejorar su posición económica y recuperar el nivel que poseía antaño, cuando era el máximo imperio mundial.
2. España presionaba al Perú con el pago de la deuda que la Capitulación de Ayacucho de 1824 reconoció a los peninsulares. En el fondo, quería apoderarse de la riqueza de las islas guaneras a como dé lugar.
3. Las potencias como Inglaterra, EE.UU. y otras tenían gran interés en Sudamérica por la riqueza guanera que sorprendía al mundo, ya que era fuente de comercio y base de la fertilidad de los campos de cultivo.
4. Había además intereses personales de muchos de los personajes que participaron en la trama del conflicto: Hernández Pinzón, jefe de la escuadra española, venía con aires de caudillo, presentándose con la vanidad de un marino de la época imperial. Salazar y Mazarredo, extravagante diplomático español, autoproclamado "Plenipotenciario regio", prometía recuperar para España Gibraltar (en ese tiempo, en poder inglés), pagando 20 millones de duros, los cuales pensaba obtener con la explotación del guano peruano.
7.3. INCERTIDUMBRE Y GUERRA
No fue casualidad por parte de los españoles la apropiación de las islas Chincha, el 14 de abril de 1864; pues ya habían tratado apoderarse de Marruecos y del cabo San Juan, en el África Occidental, habían invadido República Dominicana y colaboraron con Inglaterra y Francia en la invasión a México, reconocieron incluso, a Maximiliano de Austria como Rey de México. La misma Inglaterra invadió China, en 1842, y se apoderó de Hong Kong y de Shanghái; las potencias europeas se lanzaban a otros continentes como aves de rapiña, era el imperialismo colonial; y ahora se dirigían al Perú.
Los españoles, al invadir las islas peruanas carentes de resguardo militar, chantajearon al gobierno, exigiendo el pago de la deuda fijada en la Capitulación de Ayacucho, además del pago de una indemnización de 3 millones de pesos y el saludo de 21 salvas a su favor; si no se cumplía con todas estas exigencias, la escuadra española bombardearía los puertos peruanos, sobre todo el Callao y embargaría la riqueza de las islas.
En un ambiente peruano tenso, con una prensa antiextranjera, particularmente contra España, en medio de sucesivos cambios de gabinetes, cuyos encargados pasaban uno tras otro; Ribeyro, Costas, Allende..., el presidente Pezet optó por aceptar, el 27 de enero de 1865, la firma del Tratado Preliminar de Paz y Amistad en el barco Villa Madrid, más conocido como Tratado Vivanco-Pareja. En el tratado se aceptaba el pago de 3 millones de pesos, y el saludo de banderas; además, el gobierno peruano acreditaba a un Ministro ante la Reina para puntualizar las bases del pago de la deuda y finiquitar el asunto.
A pesar de lo desventajoso para el Perú, el Congreso no discutió los puntos del humillante tratado; tampoco dedicaron una Legislativa Extraordinaria. Pezet minimizaba la necesidad de una sanción por parte del Congreso.
7.4. INDIGNACIÓN POPULAR
La situación política de clara vocación derrotista que dirigía Pezet, a pesar de que ordenó a Grau, Bolognesi y otros delegados la compra de armas, no inspiraba confianza en los sectores sociales de Lima, ni en las provincias. Entre los consignatarios, el temor iba creciendo, pues la fuente de sus ingresos comerciales, es decir, el guano corría peligro: España amenazaba con embargarlo.
En Arequipa se produjo un levantamiento contra los acuerdos del Tratado Vivanco-Pareja. En esta ciudad redactaron un acta de doce puntos, en el cual se estipulaba darle a Mariano Ignacio Prado el control político y militar; propusieron al vicepresidente Pedro Diez Canseco asumir el máximo cargo, en sucesión de Pezet. La zona sur , centro y norte del país respaldaba el levantamiento arequipeño, influenciado por la difusión y discusión de los asuntos de interés nacional.
En aquella época, los peruanos no permitieron la pérdida de sus recursos ni aceptaron el pago deshonroso a los invasores; la población dejó de ser testigo sordo y mudo para pasar a ser actor principal de la conducción de la República. Puno, Moquegua, Tacna, Cusco movilizaron a su población; más tarde Jauja, Chiclayo, Trujillo. Es más, oficiales de la Marina rechazaron el timorato gobierno de Pezet que se arrodillaba ante el agresor.
En esta acción participaron las tripulaciones del barco Amazonas, dirigido por Lizardo Montero, del vapor Lerzundi, los buques Tumbes y América, y la corbeta Unión a cargo de Miguel Grau, como muestra del grado de conciencia nacional que se había gestado, en respuesta a la contradicción que vivían los peruanos.
Ramón Castilla, el expresidente de la República, fue uno de los grandes opositores de Pezet, de su gobierno y de sus negociaciones con España: "La mancha negra que ha dejado la afrenta hispánica, se lava con sangre de españoles y de peruanos; con un solo barco me voy a la guerra" (Basadre, 1963), frase que pronunció Castilla como senador, sirvió como aguijón contra los gobernantes. El que había defraudado al Estado denominó traidores a los encargados del manejo político. Pezet lo trató de subversivo y ordenó su captura; así, preso y desterrado, acallaron al senador que buscaba reivindicar al país. El gobierno clausuró medios de prensa, desconoció fallos judiciales y hasta recurrió al espionaje.
Los peruanos amotinados se agruparon en un movimiento llamado Restauración de la Honra Nacional; en Puno, el coronel Prado asumió el mando supremo de la República. La guerra civil estallaba en el Perú: Balta, en el norte; Prado, en el este; Montero, en el mar; Pezet salió del país, sus seguidores fueron enjuiciados y el Palacio de Gobierno terminó saqueado. El 26 de noviembre de 1865, en la Plaza de Armas de Lima, se proclamó como dictador a Mariano Ignacio Prado; como Ministro de Guerra y Marina a José Gálvez; Ministro de Gobierno a José M. Quimper y Ministro de Relaciones Exteriores a Toribio Pacheco.
7.5. TRIUNFO PERUANO
No solamente los consignatarios peruanos estaban preocupados por el guano y las islas Chincha que podían perder; en Chile, Bolivia y Ecuador sus burguesías se afianzaban (en Chile más que otros) en la política, y por ello brindaron su apoyo al Perú en aquel momento difícil. Pareja había dirigido su ultimátum a Chile, bloqueando y bombardeando Valparaíso. Por otro lado, en Ecuador y Bolivia no tenían intención de retornar al virreinato, ni de perder la posición de burguesía gobiernista.
La coyuntura hizo favorable la unión de los países sudamericanos, afectados con la arremetida imperialista de España. Es así como el 5 de diciembre de 1865, se firmó el Pacto entre Perú y Chile; posteriormente Ecuador se unía, el 30 de enero de 1866, y Bolivia, el 22 de marzo de 1866, formándose así una cuádruple alianza.
El nuevo gobierno del Perú declaró la guerra a España el 15 de Enero de 1866, enviando las fragatas Apurímac y Amazonas hacia Chile y costeó, siempre con los adelantos del guano, el movimiento militar de los países vecinos:
• Combate de Abtao: 57 cañones aliados eran dirigidos por el comandante Williams Rebolledo; el español Pareja se suicidó cuando su escuadra perdió la Covadonga; fue reemplazado por Castro Méndez Núñez; en el Perú, los viejos oligarcas como Echenique, La Fuente y Fermín del Castillo formaban, como afirma Jorge Basadre, "su inútil y decorativo Consejo".
• Combate del 2 de Mayo: Los artilleros peruanos renovados y también fueron habilitados los cañones Armstrong y Blackely estos últimos manejados por ingleses. El puerto del Callao era un escenario bélico, donde participaron los estudiantes, artesanos, amas de casa, etc. (los peruanos más humildes fueron quienes más decididamente defendieron la patria). El cese de fuego de los barcos españoles y su posterior retiro por las averías sufridas marcaron el triunfo peruano.
7.6. MEDIDAS ADOPTADAS DURANTE LA GESTIÓN DE PRADO.
Durante la gestión de Mariano Ignacio Prado, se estableció nuevos impuestos que produjeron un gran descontento en todo el Perú y en diversos sectores sociales.
Entre las medidas más discutidas estuvo el mencionado impuesto al trabajo dado que en la práctica restablecía la contribución personal generalizándola a todos los habitantes del país. Para este efecto se nombró comisiones especiales que determinaron cual era el precio del trabajo (salario) en las diferentes regiones del Perú. A continuación el gobierno dispuso que cada trabajador entregase como impuesto el equivalente a 12 días de trabajo al año. Esta cifra, aparentemente moderada, resultaba en la práctica muy elevada, porque la mayoría de los trabajadores del Perú no laboraban la totalidad de los 365 días del año. Sus días efectivos de trabajo y formal eran mucho menores. Pero aun en el supuesto que hubiesen trabajado todo el año, la distribución del gasto para una familia de trabajadores dejaba un margen muy estrecho para pagar el impuesto.
"Al día siguiente, el combate del Dos de Mayo no cambió nada en el Perú. Pocos meses después, el mismo año 1866, se iniciaron levantamientos indígenas en el sur peruano. Entre las causas más inmediatas estaban los abusos cometidos por el cobro de esta contribución indígena teóricamente anulada por Castilla y los liberales. Pero las causas de fondo eran la continúa explotación social y económica que sufrían los indios en manos de los propietarios de hacienda, los comerciantes de ciudades y funcionarios del Estado.
El levantamiento indígena fue tan grave en Puno que el vecino ejército de Bolivia estuvo dispuesto a colaborar con el peruano para vencer lo que consideraba una amenaza social. Fue durante una prolongación de esa lucha que murió (1868) el indigenista cusqueño Juan Bustamante bajo el nombre adoptado, según dicen de Túpac Amaru III.
7.7. LA POSTGUERRA.
Acabada la guerra con España, Prado conservó el título de Dictador y la situación económica del Perú se agravó. La deuda externa crecía, se pidió un oneroso préstamo de 10 millones de pesos a EE.UU., con un interés de 7% anual, garantizado, una vez más, con la explotación del guano (Dreyfus compró bonos de esta deuda). No olvidemos que el Perú pagó a Chile 1 130 000 por su apoyo en el conflicto.
Las autoridades que en el fondo eran comerciantes del guano, buscaron recuperar los gastos y cubrir el déficit fiscal, reimplantando el tributo o contribución indígena, como también se le llamaba. Los campesinos reaccionaron y se rebelaron con el liderazgo de Juan Bustamante, proclamado por las masas indígenas como Túpac Amaru III.
A los oficiales y veteranos de guerra se les otorgó el título de "Beneméritos de la Patria", con medalla, escudo, ascenso y pensiones; y a la ciudad del Callao se le dio el título de "Muy patriótica y muy heroica". Posteriormente, se elaboró la Constitución Liberal de 1867 que rigió pocos meses.
Durante el gobierno provisional de Prado (1865-1867) ante la situación económica crítica del Perú se legisla con fines de política inmediata. Se había dado el impuesto al trabajo, que, como señala Macera, restablecía la contribución personal y la ampliaba a todos los peruanos. Norma impopular que los liberales criticaron acerbamente en el congreso, por lo que se presentó una moción para anularla (aunque un jurista tan notable como Francisco García Calderón defendía la contribución personal); esta finalmente fue derogada.
La Constitución liberal de 1867, "Según el Dr. Jorge Basadre esta constitución de 1856, pero fue más lejos que su modelo... establecía la tolerancia religiosa después de muchos debates, también consideró la ciudadanía a partir de los 21 años. Los extranjeros que participaron en la campaña de la independencia y en el combate del Dos de Mayo adquirían los derechos de los peruanos de nacimiento. Estableció también el período presidencial en 5 años. Suprimió la vicepresidencia asumiendo la presidencia en caso de vacancia el presidente del Consejo de Ministro. Estableció la libertad de enseñanza en todas los grados, primaria, secundaria y superior.
El parlamento va a decidir en los ascensos militares. Esta constitución tuvo una vigencia solamente de 5 meses.



